A 248 años del nacimiento del General José Francisco de San Martín, es imprescindible que pensemos en su figura como paradigma de solidaridad, ética, libertad y hermandad entre pueblos. Su vida inicia un 25 de febrero, pero de 1778 en Nuestra Señora de los Tres Reyes Magos de Yapeyú, pueblo que había surgido como una misión jesuita en el actual territorio de la Provincia de Corrientes. Cuando cumple los cinco años de edad, su familia se traslada a España y en 1789 inicia su formación en la Academia Militar para oficiales del ejército español. Mientras transcurría su vida fuera del país se destaca por su gran valentía y coraje en diferentes batallas. Para 1810, San Martín se entera que en su patria se ha producido la Revolución de Mayo y decide volver a América.

El deseo de ver a los pueblos libres puso a consideración su valiosa experiencia y conocimientos de manera desinteresada y al servicio del bien común. Ya en su suelo, le es otorgado el cargo de Teniente Coronel con el que lleva a cabo la causa de emancipación americana; y luego de percatarse de la carencia de un ejército argentino crea un cuerpo militar dotado con valentía, lealtad y patriotismo, “Los granaderos a Caballo”.

Para finalizar con esta brevísima reseña de los actos patrióticos del General San Martín, se agrega el triunfo que obtiene junto a sus Granaderos en San Lorenzo, única batalla con su participación en suelo argentino, el 3 de febrero de 1813. Más tarde, realiza el
emblemático cruce de los Andes en el que asegura la liberación de Argentina, Chile y Perú; esta hazaña no solo permite dar cuenta de la extraordinaria virtud del General, sino que nos da a entender la nobleza de su alma puesto que, antes de proclamarse
gobernador de los países liberados, decide darles autonomía para que establezcan su propio gobierno.

Las acciones del correntino José de San Martín son conocidas en toda América y en gran parte del mundo, por ello, es posible ver grandes monumentos, obras de arte y otras manifestaciones de gratitud en honor a su ilustre figura y a sus acciones en favor de la
construcción de una sociedad justa, patriota y con valores nobles para los americanos libres. Es justo, importante y necesario conmemorar sus ideales de libertad para pensarnos libres. También, debemos recordar el trabajo de aquellos hombres y mujeres que se unieron a su gesta y al pensamiento de una libertad que empieza junto con la del otro.

Prof. Juan Ignacio Cattay, Asociación Sanmartiniana Goya