Nerviosa por conocerte le pregunté a mi amigo por vos, me dio pocos detalles, pero los suficientes para saber que eras lo que buscaba. Prometí no dejar que la sensación de escuchar el canto de los ángeles, de besar las manos del señor, de volar y sentirse libre invada mi corazón; y cuando te vi por primera vez en medio de ese caos me pareciste tan hermoso, aunque seguía pensando en mi promesa. 

Todo empezó con ese saludo, algo tan normal del ser humano, que así de cariñoso que me pareció también me sacudió el alma de miedo a que los lobos tuvieran esa mirada fría fija en nosotros.

Me asusté, me puse incómoda, nerviosa, sin saber qué hacer y traté de actuar normal. Pero ya era tarde… empecé a sentir el fuego que me hacía temblar las extremidades, me quemaba lentamente empezando por el pecho y llegando a la cabeza. Cuando ya estaba totalmente roja de vergüenza, solo una cosa llegó a mi mente.

Chau… chau a vos, a nuestra casi amistad, a lo que fuera a pasar, a la casita del árbol y chau buena impresión… chau a un futuro con vos.

Y no pude… no pude dejar que solamente se escape, que como dice mi padre, teniéndote frente a mí simplemente desaparezcas como la ilusión que es por el momento. Por eso trato de ignorar lo que pasó. Porque para mí eres como el brillo del agua, como el sol saliendo a la mañana en la mateada del domingo, o la paz que da el sólo pararse a escuchar el viento. Eres esa sencillez que deslumbra, con la cual su ausencia haría de mi vida un campo de flores sin color ni perfumes. 

Es por eso que hoy te regalo estas palabras, este sentimiento, este sencillo momento en el que mi corazón baila agradecido por conocerte. Y que ojalá te parezca algo bello, te alegre el momento, o sea el principio de algo más grande… pero sobre todo ojalá te des el tiempo de sentir lo mismo que yo.

Autora: Ana Victoria Marcópulos

Sobre el relato

Se comparte a continuación un fragmento del comentario del jurado sobre el texto “Ambivalencia afectiva”, participante del concurso de la Editorial “Corazón de Tinta”:

“El texto fue uno de los finalistas destacados entre 4.000 textos recibidos por la Editorial Corazón de Tinta (…). El formato del texto es el de una carta que construye el conflicto entre deseo y autoprotección (…). La voz logra transmitir la intensidad del impacto emocional entre huir o permanecer. Las imágenes refuerzan la dimensión sensorial del enamoramiento. El cierre mantiene coherencia con el tono inicial y deja abierta la posibilidad de un inicio. El jurado reconoce una pieza que explora la vulnerabilidad del primer sentimiento desde la conciencia del miedo y la ilusión (…)”.