Carmelita Misionera

tu juventud nos trajiste,

tu paciencia, tu cariño,

la alegría de Teresa.

Dejaste tu patria amada,

tu familia, tu convento,

tu audacia nos demostraste

al vivir “esta aventura”.

El Atlántico cruzaste

con rumbo desconocido,

con espíritu valiente,

herencia del gran Francisco.

Después de un largo viaje

llegaste a la Argentina,

Corrientes era el lugar

y Goya la elegida.

Carmelita Misionera

valiente como Teresa,

las familias hoy te dicen:

¡Gracias por tu grandeza!

10/06/1995

Autora: Rosita Vergez de Turiot