I.

un alacrán violeta

camina sobre los azulejos rosados

arrastra la tristeza del domingo

a las siete de la tarde

y lentamente

hunde su aguijón

eficaz

¿quién pudiera saltearse

esta hora del domingo

y empezar la semana

como si los alacranes no existieran?

¿quién pudiera incluso

tachar este año entero

con todas sus semanas

y cada uno de sus aguijones

que pasan veloces como alacranes

a esconderse debajo de los muebles?

II. 

cantan los gorriones

el agua corre por un sendero de alacranes

y se lleva lo que fuimos

lo que ya no vamos a ser

lo que no regresa

sigue tronando 

relámpagos 

cristales rotos 

los pájaros callan 

los alacranes desaparecen 

entre la hojarasca del patio 

ahora solo la lluvia cae 

sobre mis párpados 

te busco 

a través de los vidrios pixelados de la ventana 

atravieso nuestra casa 

no te veo 

salgo 

voy corriendo descalza 

sin paraguas 

te busco por las veredas 

piso hojas 

baldosas flojas 

aguijones como púas 

al fin te encuentro bajo un árbol 

con la mirada perdida 

calado hasta los huesos 

aun así me decís te amo 

y no estoy segura

de haberte abrazado entonces 

con estas ganas sin nombre 

con que quisiera abrazarte ahora

III.

ahora todas mis palabras

son alacranes secos

que van a parar a un frasco vacío

donde quedan guardadas

dispersas

inertes

con un rictus metálico

que tintinea sobre el vidrio

IV.

todas las mañanas teje 

la forma de su abrazo 

cierra los ojos 

y lo siente llegar 

irisado 

como un mainumby 

que rompe las barreras de la luz 

solo para venir a verla 

escucha sus latidos 

la envuelve 

con un claro de luna del monte 

con el oro de unos yaguaretés 

que se aman en los cañaverales 

o con la misma ternura 

de las semillas 

que germinan 

dentro de una naranja

V.

subo al muelle

la tarde es un misterio de pájaros

la laguna

un espejo sin fin

e inmutable

sobre un camino de camalotes

viaja una serpiente dormida 

percibe con su vientre 

las vibraciones de las raíces 

que acarician la laguna 

creo que llegará a otras orillas 

hablando el lenguaje de las hojas verdes 

en esa correspondencia natural 

donde te ven mis ojos

*naturaleza arácnida es uno de los apartados del libro correspondencia natural (2022), de Gabriela González Sandoval. Al mismo pertenecen los poemas I a IV. El texto V se encuentra en el apartado naturaleza vegetal.

Sobre la autora: Gabriela, nacida en Goya, Corrientes, en 1970, es Profesora en Letras (UNNE) y Magister en Enseñanza de la Lengua y la Literatura (UNR). Ha publicado su tesis de Maestría Las transferencias del guaraní en escuelas rurales de Goya, Corrientes (2005), e integra varias antologías literarias. correspondencia natural (2022), de Moglia Ediciones, es su primer poemario.
Contacto: E-mail: ggonzalezsandoval@yahoo.com.ar 
Instagram: @gabygonzalezsandoval